
Y ya en este Segundo Mensaje al Congreso, McKinley aborda la fase final de la construcción del Imperio territorial estadounidense —no el económico, que está en marcha en América Latina, China, y el protectorado de Liberia en África—: un canal en Centroamérica que comunique ambas costas, para facilitar el comercio marítimo, y para la defensa del país frente a las restantes potencias. Pues a las potencias se les están acabando los territorios a colonizar, o manejar como protectorados. Y cada potencia quiere ser mucho más potente adquiriendo mucha más área. La Guerra de las Potencias Coloniales, llamada luego Guerra Mundial, es inevitable. Lo que perdieron en esa guerra, y en la siguiente, fue mucho más de lo que ganaron con esos territorios.
De manera que, conquistado el Pacífico y el Caribe hasta donde se podía, y fácilmente, falta sólo el Canal. McKinley lo atestigua:
Los acontecimientos del año en Centroamérica merecen más que una mención superficial.
La Comisión del Canal de Nicaragua, bajo la presidencia del contraalmirante John G. Walker, nombrado el 24 de julio de 1897, bajo la autoridad de una disposición en la variada ley civil del 4 de junio de ese año, ha casi completado sus labores, y se les presentarán los resultados de su exhaustiva investigación sobre la ruta adecuada, la viabilidad y el coste de la construcción de un canal interoceánico por una ruta nicaragüense. En el desempeño de su tarea, la comisión recibió toda la cortesía y asistencia posibles de los Gobiernos de Nicaragua y Costa Rica, lo que atestiguó su reconocimiento de la importancia de dar un resultado rápido y práctico al gran proyecto que durante tantos años ha captado la atención de los respectivos países.
(The Nicaragua Canal Commission, under the chairmanship of Rear-Admiral John G. Walker, appointed July 24, 1897, under the authority of a provision in the sundry civil act of June 4 of that year, has nearly completed its labors, and the results of its exhaustive inquiry into the proper route, the feasibility, and the cost of construction of an interoceanic canal by a Nicaraguan route will be laid before you. In the performance of its task the commission received all possible courtesy and assistance from the Governments of Nicaragua and Costa Rica, which thus testified their appreciation of the importance of giving a speedy and practical outcome to the great project that has for so many years engrossed the attention of the respective countries).
Todas estas circunstancias sugieren la urgencia de alguna acción definitiva por parte del Congreso en esta sesión si se quieren emplear los trabajos del pasado y se debe realizar la conexión de los océanos Atlántico y Pacífico mediante una vía navegable práctica. Que la construcción de tal vía marítima sea ahora más que nunca indispensable para esa intercomunicación íntima y rápida entre nuestras costas oriental y occidental exigida por la anexión de las islas hawaianas y la posible expansión de nuestra influencia y comercio en el Pacífico, y que nuestra política nacional exige ahora más que nunca su control por parte de este Gobierno, son propuestas que dudo que el Congreso no aprecie debidamente y sabiamente actúe.
(All these circumstances suggest the urgency of some definite action by the Congress at this session if the labors of the past are to be utilized and the linking of the Atlantic and Pacific oceans by a practical waterway is to be realized. That the construction of such a maritime highway is now more than ever indispensable to that intimate and ready intercommunication between our eastern and western seaboards demanded by the annexation of the Hawaiian Islands and the prospective expansion of our influence and commerce in the Pacific, and that our national policy now more imperatively than ever calls for its control by this Government, are propositions which I doubt not the Congress will duly appreciate and wisely act upon).
En efecto, en ese momento se prefería la vía nicaragüense, puesto que los franceses habían fracasado en el istmo de Panamá. La idea del canal interoceánico se remontaba al Renacimiento, y el progreso técnico del siglo XIX lo había traído a la posibilidad y la urgencia. Los norteamericanos llevaban años interesados y haciendo gestiones, tanto en Nicaragua como en Panamá. Casi inmediatamente después de este discurso se elige Panamá, tanto por razones técnicas —los franceses habían hecho parte del trabajo— como políticas: desde la época del filibustero William Walker, vinculado ya a ciertas gestiones para el canal, los gobernantes norteamericanos conocían el carácter turbulento del área centroamericana, que Walker había intentado anexionar. Desde la independencia se había luchado por una república unificada, y el último intento fue en 1895 con el Pacto de Amapala, que fracasa precisamente en ese año de 1898. Esta inestabilidad contribuyó a que se escogiera Panamá, un área pobrísima donde una parte de la población quería independizarse de Colombia y recibir capital yanqui. El conato de unión centroamericana es bastante para que empiece la hostilidad estadounidense contra el área, que culminará el sucesor de McKinley. Panamá era más fácil.
El relato de la campaña cubana merece algún análisis. Menciona los erráticos movimientos de la escuadra de Cervera en el Caribe, que no eran sino esfuerzos desesperados por cargar carbón. Después de la victoria del 1 de mayo en Manila, que según McKinley le dio una certeza de invencibilidad a su país, pasan unos días para lanzarse a la aventura del Caribe:
El 11 de mayo, el crucero Wilmington y el torpedero Winslow no tuvieron éxito en un intento de silenciar las baterías en Cárdenas, cayendo un valiente alférez, Worth Bagley, y cuatro marineros.
(On May 11 the cruiser Wilmington and torpedo boat Winslow were unsuccessful in an attempt to silence the batteries at Cardenas, a gallant ensign, Worth Bagley, and four seamen falling).
No fue hasta que el almirante Cervera se refugió en el puerto de Santiago de Cuba, alrededor del 19 de mayo, que fue posible planear un ataque naval y militar sistemático contra las posesiones antillanas de España.
(Not until Admiral Cervera took refuge in the harbor of Santiago de Cuba, about May 19, was it practicable to plan a systematic naval and military attack upon the Antillean possessions of Spain).
Sí, ese es el punto. España dio órdenes a Cervera que el almirante cumplió por honor, aunque las consideraba erróneas. Cervera queda obligado a cargar carbón ahí, porque los estados latinoamericanos se han declarado neutrales. Es esta desgracia logística, resultado en parte de la decisión de tantos países de apoyar a los Estados Unidos, lo que explica la decisión de refugiarse en Santiago. Esto se ha discutido mucho, pues si en algo fueron sagaces y diestros los yanquis fue en cortar los cables que permitían la comunicación entre Santiago y Madrid. Por qué los buques no fueron saliendo a medida que eran reparados y repostaban carbón, para defender las costas y agruparse luego o no, queda en un plano especulativo. Al menos yo no encuentro otra respuesta que la desastrosa mentalidad española del momento. La flota quedó en una bahía de entrada estrecha, por la que sólo podían salir los buques uno a uno. Pero ni con la flota encerrada en Santiago se alcanzaba la victoria:
El 30 de mayo, la escuadra del comodoro Schley bombardeó los fuertes que custodiaban la desembocadura del puerto de Santiago. Ninguno de los dos ataques tuvo resultado material. Era evidente que las operaciones terrestres bien ordenadas eran indispensables para lograr una ventaja decisiva.
(On May 30 Commodore Schley’s squadron bombarded the forts guarding the mouth of Santiago Harbor. Neither attack had any material result. It was evident that well-ordered land operations were indispensable to achieve a decisive advantage).
El 10 de junio, bajo intenso fuego protector, se realizó un desembarco de 600 marines procedentes del Oregon, Marblehead y Yankee en la bahía de Guantánamo, donde se había decidido establecer una estación naval.
(On June 10, under a heavy protecting fire, a landing of 600 marines from the Oregon, Marblehead, and Yankee was effected in Guantanamo Bay, where it had been determined to establish a naval station).
Este importante y esencial puerto fue arrebatado al enemigo, tras duros combates, por los marines, que fueron la primera fuerza organizada de Estados Unidos en desembarcar en Cuba.
(This important and essential port was taken from the enemy, after severe fighting, by the marines, who were the first organized force of the United States to land in Cuba).
Ya desde entonces Guantánamo está en la mira como base.
El 23 de junio comenzó el movimiento contra Santiago. El día 24 tuvo lugar el primer enfrentamiento serio, en el que participaron la Primera y Décima Caballería y la Primera Caballería Voluntaria de los Estados Unidos, brigada del general Young de la división del general Wheeler, sufriendo grandes pérdidas. Sin embargo, al anochecer, se había ganado terreno a menos de 5 millas de Santiago. La ventaja fue aumentando de forma constante. El 1 de julio tuvo lugar una dura batalla, nuestras fuerzas tomaron las fortalezas de Santiago; el día 2 El Caney y San Juan fueron tomadas tras una carga desesperada, y se completó la inversión de la ciudad. La Marina cooperó bombardeando la ciudad y los fuertes costeros.
(On June 23 the movement against Santiago was begun. On the 24th the first serious engagement took place, in which the First and Tenth Cavalry and the First United States Volunteer Cavalry, General Young’s brigade of General Wheeler’s division, participated, losing heavily. By nightfall, however, ground within 5 miles of Santiago was won. The advantage was steadily increased. On July 1 a severe battle took place, our forces gaining the outworks of Santiago; on the 2d El Caney and San Juan were taken after a desperate charge, and the investment of the city was completed. The Navy cooperated by shelling the town and the coast forts).
(…) esta asombrosa victoria, para la cual ni la historia antigua ni la moderna ofrecen paralelismo en la completitud del evento y la maravillosa desproporción de bajas, sería injusto señalar a cualquiera para un honor especial. El ascenso merecido ha recompensado a los actores más destacados. La más profunda gratitud de la nación se debe a todos estos valientes hombres que, por su habilidad y devoción en pocas horas, aplastaron el poder naval de España y lograron un triunfo cuya determinación y consecuencias de gran alcance difícilmente pueden medirse. Tampoco podemos ignorar los logros de nuestros constructores, mecánicos y artesanos por su habilidad en la construcción de nuestros buques de guerra.
(…this astounding victory, for which neither ancient nor modern history affords a parallel in the completeness of the event and the marvelous disproportion of casualties, it would be invidious to single out any for especial honor. Deserved promotion has rewarded the more conspicuous actors. The nation’s profoundest gratitude is due to all of these brave men who by their skill and devotion in a few short hours crushed the sea power of Spain and wrought a triumph whose decisiveness and far-reaching consequences can scarcely be measured. Nor can we be unmindful of the achievements of our builders, mechanics, and artisans for their skill in the construction of our war ships).
Hacía muy bien el comandante en jefe en agradecer a sus subordinados. Pero no hay ninguna mención a la ayuda de las tropas del general Calixto García, que fueron decisivas para la victoria en San Juan. Todos conocemos el supuesto desaire personal del general Shafter cuando se negó a que los mambises entraran en Santiago. Shafter se atenía a las órdenes de su comandante en jefe, para quien el glorioso general de tres guerras no era sino un bandido útil. Cuando Calixto fue a reclamarle, como hombre político, el cumplimiento de la Resolución Conjunta, el capitán comandante en jefe se negó a recibirlo.
Y de la misma manera que este militar y su tropa no existían para el capitán, para el presidente electo no existía ningún gobierno en Cuba, aunque su propio Senado y la Resolución Conjunta del Congreso dijeran lo contrario.
El dominio español debe ser reemplazado por un gobierno justo, benevolente y humano, creado por el pueblo cubano, capaz de cumplir con todas las obligaciones internacionales, y que fomente el ahorro, la industria y la prosperidad, y promueva la paz y la buena voluntad entre todos los habitantes, sean cuales fueran sus relaciones en el pasado. Ni la venganza ni la pasión deberían tener cabida en el nuevo gobierno. Hasta que haya completa tranquilidad en la isla y un gobierno estable, se continuará la ocupación militar inaugurada por el gobierno.
(Spanish rule must be replaced by a just, benevolent, and humane government, created by the people of Cuba, capable of performing all international obligations, and which shall encourage thrift, industry, and prosperity and promote peace and good will among all of the inhabitants, whatever may have been their relations in the past. Neither revenge nor passion should have a place in the new government. Until there is complete tranquility in the island and a stable government inaugurated military occupation will be continued).
Para McKinley, ni el gobierno de la República en Armas, ni la Asamblea de Representantes electa al fin de la guerra, constituían un gobierno justo, benevolente y humano, un equipo que al menos había que respetar y en los que se podía confiar, sino gente dedicada a la venganza y la pasión. Por cierto, uno de los secretarios del Interventor fue nadie menos que el jurista y general Domingo Méndez Capote, vicepresidente de la República en Armas y presidente de la Asamblea. La ideología y la realidad rara vez coinciden.
McKinley va por más, y Cuba es lo de menos:
La anexión de Hawái y el cambio en las relaciones de Estados Unidos con Cuba, Puerto Rico y Filipinas como resultado de la guerra obligan a la rápida adopción de una política marítima por parte de Estados Unidos. Debería establecerse una comunicación regular y frecuente por barcos de vapor, fomentada por Estados Unidos, bajo bandera estadounidense, con las islas recién adquiridas. España suministró a sus colonias, con un coste anual de unos 2.000.000 de dólares, líneas de vapores que comunicaban con parte de los mercados mundiales, así como con centros comerciales del gobierno nacional. Estados Unidos no se comprometerá a hacer menos. Es nuestro deber proporcionar al pueblo de Hawái instalaciones, bajo control nacional, para su comercio de exportación e importación.
(The annexation of Hawaii and the changed relations of the United States to Cuba, Puerto Rico, and the Philippines resulting from the war, compel the prompt adoption of a maritime policy by the United States. There should be established regular and frequent steamship communication, encouraged by the United States, under the American flag, with the newly acquired islands. Spain furnished to its colonies, at an annual cost of about $2,000,000, steamship lines communicating with a portion of the world’s markets, as well as with trade centers of the home Government. The United States will not undertake to do less. It is our duty to furnish the people of Hawaii with facilities, under national control, for their export and import trade).
De manera que aprueba las recomendaciones del secretario de la Marina para seguir ampliando la armada: tres acorazados y nueve cruceros. ¿Flota comercial?
La libertad del pueblo cubano y su progreso cayó siempre fuera de las posibilidades de los gobernantes estadounidenses, y más que nada de sus intenciones. Están motivados por, lo dice el presidente, liderar el avance del progreso humano y no conformarse con ningún lugar secundario (to lead in the march of human progress, and not rest content with any secondary place). En ese momento todavía estaban, en el plano militar, en un lugar secundario con respecto a Gran Bretaña, Francia y Alemania. Este objetivo de superioridad está sustentado en la capacidad productiva y tecnológica de un país enorme y riquísimo dotado de libertades efectivas para sus habitantes. No para todos, ciertamente, y en su Tercer Mensaje dirá McKinley: Por cuarta vez en la presente década, ha surgido la cuestión con el Gobierno de Italia respecto al linchamiento de súbditos italianos. El último de estos deplorables hechos ocurrió en Tallulah, Luisiana, donde cinco desafortunados de origen italiano fueron sacados de la cárcel y ahorcados. (For the fourth time in the present decade, question has arisen with the Government of Italy in regard to the lynching of Italian subjects. The latest of these deplorable events occurred at Tallulah, Louisiana, whereby five unfortunates of Italian origin were taken from jail and hanged). El presidente debe reconocer: La recurrencia de estas preocupantes manifestaciones de furia ciega dirigida a dependientes o nativos de un país extranjero (The recurrence of these distressing manifestations of blind mob fury directed at dependents or natives of a foreign country). Pero McKinley sabe que la superioridad tiene que estar sustentada por la economía exitosa interna, y es lo que hacen y lo que quieren hacer notar. Para mantener el lugar en el Club de los Aptos, y desde luego para presidirlo, hay que insistir: El lugar ganado en la lucha por un pueblo industrial sólo puede mantenerse mediante un esfuerzo incansable y un avance constante en los logros. El actual impulso extraordinario en todas las líneas de exportación estadounidense y el asombroso aumento en el volumen y valor de nuestra participación en los mercados mundiales no pueden atribuirse a condiciones accidentales. (The present extraordinary impetus in every line of American exportation and the astounding increase in the volume and value of our share in the world’s markets may not be attributed to accidental conditions). Pero eso sí, se necesitan recursos. Frente a la rebeldía de los independentistas filipinos contra la anexión, el capitán presidente sostiene: Mientras la insurrección continúe, el brazo militar debe ser necesariamente supremo (As long as the insurrection continues the military arm must necessarily be supreme). En el Cuarto Mensaje describe este gobierno militar:
Una cualificación indispensable para todos los cargos y cargos de confianza y autoridad en las islas debe ser la lealtad absoluta e incondicional a los Estados Unidos, y la autoridad y el poder absolutos y sin restricciones para destituir y castigar a cualquier funcionario que se desvíe de ese estándar deben mantenerse en todo momento en las ramas de la autoridad central de las islas.
(An indispensable qualification for all offices and positions of trust and authority in the islands must be absolute and unconditional loyalty to the United States, and absolute and unhampered authority and power to remove and punish any officer deviating from that standard must at all times be retained in the bands of the central authority of the islands).
(…) estas reglas de gobierno deben establecerse y mantenerse en sus islas por el bien de su libertad y felicidad, por mucho que entren en conflicto con las costumbres o leyes de procedimiento con las que están familiarizadas.
(…these principles and these rules of government must be established and maintained in their islands for the sake of their liberty and happiness, however much they may conflict with the customs or laws of procedure with which they are familiar).
McKinley, que según él ha recibido esta tarea de la Providencia, confía en que
todos los habitantes de las Islas Filipinas puedan mirar con gratitud hacia atrás al día en que Dios dio la victoria a las armas americanas en Manila y puso sus tierras bajo la soberanía y protección del pueblo de los Estados Unidos.
(all the inhabitants of the Philippine Islands may come to look back with gratitude to the day when God gave victory to American arms at Manila and set their land under the sovereignty and the protection of the people of the United States).
Como no soy filipino me abstengo de comentarios. Y también de ignorar algunos datos.
Los filipinos hablan inglés, pero las oraciones de acción de gracias no sé si serían hoy como las del protestante McKinley. Más del setenta por ciento de los filipinos son ahora mismo católicos: se trata de la nación más católica de Asia. Y hay más musulmanes que protestantes.
Después de la Primera Guerra Mundial, Filipinas fue ocupada fácilmente por los fascistas japoneses, que derrotaron, asesinaron y humillaron a los militares norteamericanos, y establecieron el control político del archipiélago con esas mismas características que implementó McKinley. Pero los fascistas aparecían como la respuesta del Asia ante la colonización occidental: una Esfera de la Coprosperidad, desde luego manejadas por el país adelantado ahí como potencia emergente: el Imperio del Japón. Los japoneses no se anexionaron el archipiélago, sino que implementaron una República de Filipinas con un destacado patriota y jurista, José P. Laurel, un nacionalista pragmático. La recuperación de Filipinas le costó a Estados Unidos la batalla de Leyte, el mayor enfrentamiento naval de la guerra, con la muerte de 2800 soldados. Laurel huyó a Tokio, pero después de la guerra fue recibido como político elegible al parlamento por la sociedad filipina, y finalmente se le reconoció como presidente histórico.
Estados Unidos otorgó la independencia a Filipinas el 4 de julio de 1946 y estableció el día como fiesta del país.
Unos años después, la fiesta fue sustituida por aquel día de 1898, cuando el patriota Emilio Aguinaldo proclamó la independencia.
