El reverendo Aloysi Busquets en su iglesia de Madrid. (Captura de pantalla de reportaje de Telemundo).

En 2019 desastres naturales y una agudizada crisis sanitaria y económica asolaban Cuba.

Figuras del exilio en Estados Unidos, con ayuda de iglesias evangélicas dentro y fuera de la isla, iniciaron una gran colecta, en mayo de 2020, en la localidad de Wynwood, Miami. Después de semanas de recaudaciones la carga final incluyó detergente, toallitas desinfectantes, jabón, mascarillas y guantes quirúrgicos, acetaminofén y pañales, leche en polvo, barras de proteína y comida enlatada. Productos básicos que difícilmente encontraría la familia promedio en la isla.

El pastor Mardoqueo Jiménez, de la iglesia Hispania Bible Church, en Florida, parte fundamental de la iniciativa humanitaria, anunció que la ayuda acumulada beneficiaría a más de 15 mil familias[1]. Pero ¿cómo hacer llegar los productos a Cuba? Jiménez, siguiendo protocolos sanitarios vigentes y líneas de exportación estadounidenses, embarcó la carga. La importaron iglesias con personalidad jurídica y contratos con empresas del Ministerio de Comercio Exterior[2]

El 10 de agosto de 2020 la plataforma opositora Cuba Decide, mediante un mapa satelital, afirmó que la naviera y las iglesias a cargo de enviar y recibir la ayuda humanitaria notificaron su llegada a la Terminal de contenedores del puerto de Mariel, cumpliendo requerimientos y procesos regulares. Y advirtió:

Alertamos a la Aduana General de la República y a su jefe, Nelson Cordovés Reyes, que cumplan su obligación legal de entregar los contenedores a las iglesias, que son las dueñas legales de esta carga para ser distribuida a las familias más necesitadas[3].

Después de días sin movimiento del envío una rueda de prensa fue convocada en Miami.

Allí, Mardoqueo Jiménez afirmó que las autoridades habían confiscado todas las donaciones. La compañía embarcadora ya no podía rastrear los contenedores, porque estaban en manos de ellas. Aduana hizo mutis ante los reclamos legales de iglesias que recibirían la donación. “Queda exigir públicamente al régimen de La Habana que devuelva al pueblo lo que le pertenece”, dijo el pastor. Otros evangélicos presentes reclamaron enviar ayuda a los cubanos sin la intermediación del Estado, tal como hacían con la red izquierdista estadounidense Pastores por la Paz. Las diferencias ideológicas no podían estar sobre el bienestar de los cubanos, dijeron[4].

La operación del envío humanitario había probado la unidad, otra vez, de las iglesias cubanas. Si las inscritas en el Registro de Asociaciones facilitaron la recepción de los contenedores, las no reconocidas por el Estado denunciaron con fuerza la arbitrariedad. El pastor Alain Toledano fue uno de ellos: “Ahora todos somos víctimas de la retención y de la arbitrariedad del sistema”, dijo, un “crimen contra la sociedad cubana”. La ayuda, añadió, era del pueblo: “estamos listos como iglesia para recibirla y distribuirla entre los necesitados, como solemos hacer”[5].

Yoel Demetrio, líder de la Iglesia Misionera en Cuba, en Las Tunas, expresó: “Hacemos un llamado y un clamor para que llegue delante del trono de Dios”, porque los contenedores de ayuda “enviados por las iglesias hermanas, están siendo ahora retenidos en un lugar en Cuba para no darlo a las personas que lo necesitamos, al pueblo cubano”. En Santiago de Cuba Jorge Luis Pérez, líder del movimiento Rehobot, alertó que sería indignante que los productos acabaran en un lugar distinto al que fue enviado, apuntando a la corrupta casta burocrática y la cúpula socialistas[6].

El contraataque oficial llegó el 13 de agosto (¿una ofrenda al natalicio de Fidel Castro?), y tuvo como punta de lanza al Reverendo Joel Ortega Dopico, Secretario Ejecutivo del CIC. El hombre dijo en un comunicado que “las iglesias cubanas” no se prestaban

a la manipulación de falsos intereses, que nada tienen que ver con el espíritu y la vivencia del Reino de Dios, y del puro y verdadero Evangelio de Cristo que nos enseña a vivir en solidaridad, en igualdad y amor; buscando siempre el bien y lo mejor para todos y todas en nuestra sociedad.

La ayuda, dijo, servía al gobierno autor del “bloqueo genocida, guerras mediáticas y de toda clase, que llenas de calumnias y mentiras pretenden destruir la felicidad y la paz de todo un pueblo”[7].

El Reverendo oficialista Antonio Santana Hernández calificó la ayuda humanitaria como una “nueva y ofensiva campaña de la plataforma Cuba Decide y su líder Rosa María Payá”.

A penas otros dos obispos, luteranos, apoyaron públicamente la visión oficialista sobre los contenedores enviados por el exilio. Ismael Laborde dijo que era “éticamente inaceptable” ofrecer ayudas a “los pobrecitos”, porque “las acciones humanitarias deben estar basadas en el amor y respeto a la dignidad de los pueblos y ser coherentes con las prioridades del gobierno de Cuba”[8]. Resumiendo: el hambre y necesidades de millones debían supeditarse a la voluntad estatal. Laborde calificó el envío de ayudas como ardid político, “injusto y éticamente grosero usar las carencias con fines de politiquería. Eso ofende la inteligencia común y a Dios mismo”. Similar consideración expuso el obispo auxiliar Juan Alexis Hernández García, con un mensaje en sus redes donde acusó a los organizadores de “continuar e incluso profundizar sus retrógrados e imperiales planes” y

ponerse al lado de un sistema cruel, inhumano y despiadado, es ponerse al lado de los pocos e ir en contra de los muchos. Es ver cómo se usa la Biblia y el nombre de Dios, para sumir a todo un pueblo en la desestabilización, el enfrentamiento y el olvido[9].

¿Por qué el régimen usaba directivos del CIC para reproducir su retórica y rechazar la ayuda? Porque evangélicos, independientes de las bridas castristas, protagonizaban el suceso.

La página La Alternativa cuestionó públicamente si el CIC representaba a los cristianos. Pues, aunque lo integraban unas 30 denominaciones (más de la mitad de las presentes en Cuba), esta estadística no lo decía todo:

a pesar de su elevado número, estas denominaciones solamente representan el ¡8 % de los evangélicos cubanos! Además, y aunque dice en su página oficial que agrupa a los que “proclaman a Jesucristo como Dios y Salvador”, desde el año 1989 admitió asociaciones no cristianas[10].

La actitud del CIC provocó comentarios cristianofóbicos en redes de quienes confundían esa entidad con la genuina Iglesia cubana. En desagravio, el Instituto Patmos lanzó un comunicado firmado por 22 cubanos en la isla, 14 de ellos líderes evangélicos, representando igual número de iglesias, que establecía un incisivo paralelismo: así como el castrismo hablaba por el pueblo sin preguntarle, Ortega Dopico hablaba por “las iglesias cubanas”. El comunicado del CIC contra la ayuda no representaba, incluso, a miembros del CIC, pues se había publicado inconsultamente. Patmos criticó cómo la declaración, “contraria a la práctica y al espíritu cristianos”, se esgrimía contra una ayuda humanitaria enviada al pueblo en un contexto de crisis “comparable a la terrible reconcentración de Valeriano Weyler, a quien todo indica que los actuales dictadores cubanos pretenden imitar”[11]

El caso trascendió lo mediático y saltó, brevemente, a la alta política estadounidense. El subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Michael Kozak, lamentó la retención de miles de libras de ayuda humanitaria que se necesitaban con urgencia”[12].

Los últimos ecos por la liberación de la ayuda llegaron de líderes evangélicos internacionales. Mateo Wichary, presidente de la Unión Bautista de Polonia, resaltó la solidaridad entre cubanos, aún carentes de libertad y reprimidos por un régimen totalitario. Everton Jackson, director de la Misión Integral de la Alianza Bautista Mundial y representante de la Fraternidad Bautista del Caribe Christian Baptist Fellowship, que asistían iglesias en la isla, instó a La Habana a entregar la ayuda, “que ciertamente aliviará el sufrimiento del pueblo cubano”[13].

Aunque el castrismo nunca liberó los insumos enviados desde Miami, la comunidad de exiliados, y varios evangélicos entre ella, siguieron colectando ayudas para los cubanos en la isla.

Meses después del episodio del Mariel, el pastor episcopal cubano Aloysi Busquets, en Madrid, se convirtió en pieza clave de un movimiento que se llamaría Corredor Humanitario Cuba.

Cuando supo que un grupo de cubanos radicados en esa urbe colectarían en 2021 medicinas para enviar a la isla de manera independiente él mismo comenzó a recoger ayuda. E hizo más: dispuso un salón de su templo, el principal de la Iglesia Española Reformada Episcopal, como una suerte de almacén y centro operativo del Corredor. Allí, en Calle Beneficencia 18, frente al céntrico mercado Barceló, se amontonaban cajas donadas por individuos, farmacias y hospitales, se clasificaba su contenido y eran empacados los medicamentos[14].

A Busquets lo movían las duras historias de la crisis sanitaria que asolaba la isla, pero también razones personales. En 2018 una infección generalizada se llevó la vida de su hija, de 19 años, en Santa Clara. Con el apoyo al Corredor, creía, otros padres no pasarían por lo mismo.

“Me duele Cuba y, sobre todo, la desesperanza. Cómo los jóvenes no sueñan con estar en Cuba”, dijo. “Es una tragedia lo que está sucediendo hoy en Cuba con las medicinas, es un problema humanitario”. Culpaba a la maldad humana y “al sistema actual”. Lamentó que en España no se hablara más del desastre en la isla, lo que achacó a la alianza izquierdista del Partido Socialista Obrero Español y Podemos: “en un contexto socialista como el de España tratan de minimizar la situación de Cuba y pasan de puntillas porque tienen muchos intereses en la isla”[15].

Un atractivo del Corredor era que llevara a los cubanos la ayuda del exilio, sin pasar por el Estado. En su distribución colaboraba, según la prensa, la propia iglesia en la isla. Primero se hizo a través de maletas extra que llevaban cubanos que viajarían al país, pero luego se establecieron nexos con la empresa estatal Cubana de Aviación y el Centro Martin Luther King. Esa clase de mediaciones despertó críticas por parte de conocidos activistas anticastristas en Europa como Lázaro Mireles. ¿Estaría consciente Busquets de esa decisión?

  1. DDC, “‘¡Liberen la ayuda humanitaria retenida en Mariel!’, exigen activistas cubanos”, Diario de Cuba, 14 de agosto de 2020, https://n9.cl/w2ur5n.

  2. DDC, “¿Por qué teme el Gobierno cubano a una ayuda material con fines humanitarios?”, Diario de Cuba, 10 de septiembre de 2020, https://n9.cl/o4lef.

  3.  DDC, “Rosa María Payá: ‘Llegó a Cuba’ la ayuda humanitaria de Miami para los más necesitados”, Diario de Cuba, 10 de agosto de 2020, https://n9.cl/9kuk3.

  4. DDC, “Los responsables del envío de ayuda humanitaria a Cuba denuncian que el Gobierno confiscó la donación”, Diario de Cuba, 16 de diciembre de 2020, https://lc.cx/ZXSdzb.

  5.  DDC, “‘¡Liberen la ayuda humanitaria retenida en Mariel!’, exigen activistas cubanos”. Ídem.

  6.  Pedro Ramos, “Pastores cubanos desafían al Consejo de Iglesias y reclaman la ayuda humanitaria”, Cubanos por el Mundo, 19 de agosto de 2020, https://n9.cl/cgp46.

  7. DDC, “El oficialista Consejo de Iglesias de Cuba tacha de ‘manipulación de falsos intereses’ la ayuda enviada desde Miami”, Diario de Cuba, 14 de agosto de 2020, https://n9.cl/oaeo9w.

  8. Lázaro Javier Chirino, “Líderes religiosos cubanos se muestran en contra de la ayuda humanitaria que se organizó desde el exilio”, CiberCuba, 15 de agosto de 2020, https://n9.cl/g6pas.

  9. Ibíd.

  10. La Alternativa, “¿Quién representa a los evangélicos en Cuba?”, Facebook, 17 de agosto de 2020, https://n9.cl/i4bln.

  11. Instituto Patmos, “‘Una de nosotros’: Reacción a palabras de Joel Ortega Dopico”, Blog del Instituto Patmos, 14 de agosto de 2020, https://n9.cl/ueu4l.

  12. DDC, “Kozak: ‘No hay embargo sobre la ayuda humanitaria enviada a Cuba, es el régimen el que está bloqueando’”, Diario de Cuba, 27 de agosto de 2020, https://n9.cl/uvw6p.

  13.  Carmen María Rodríguez, “Líderes bautistas del mundo critican la retención de ayuda humanitaria en Mariel”, Martí Noticias, 1 de septiembre de 2020, https://n9.cl/kb8eq.

  14. Telemundo, “Una iglesia con pastor cubano inició en Madrid las ayudas que se envían a Cuba”, Telemundo Miami, 23 de octubre de 2021, https://n9.cl/9dadq.

  15. Ibíd.

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