Ilustración generada con ChatGpt.

El segundo Mensaje al Congreso del presidente McKinley que estamos comentando, del 5 de diciembre de 1898, dedica poco espacio a los asuntos internos del país. Este capitán de la Guerra de Secesión apunta que: No corresponde a este mensaje narrar la historia de la extraordinaria guerra que siguió a la declaración contra España del 21 de abril, pero conviene un breve recuento de sus características más destacadas. (It is not within the province of this message to narrate the history of the extraordinary war that followed the Spanish declaration of April 21, but a brief recital of its more salient features is appropriate). Véase el texto y se encontrará que la brevedad es limitada, y que el orgullo que le provoca esta guerrita de tres meses —que él alza a la categoría de guerra—, resulta un tanto excesivo.

Para este capitán de combates en tierra lo importante ha sido la batalla naval. Y por eso comienza por la enumeración homérica de las naves:

La fuerza de combate máxima efectiva de la Marina durante la guerra, dividida en clases, fue la siguiente:

Cuatro acorazados de primera clase, 1 acorazado de segunda clase, 2 cruceros acorazados, 6 monitores de defensa costera, 1 ariete acorazado, 12 cruceros protegidos, 3 cruceros sin protección, 18 cañoneros, 1 crucero dinamita, 11 torpederos; buques de la antigua Marina, incluidos monitores, 14. Marina auxiliar: 11 cruceros auxiliares, 28 yates convertidos, 27 remolcadores convertidos, 19 carboneros convertidos, 15 cortadores de impuestos, 4 buques nodriza para faros y 19 embarcaciones diversas.

(The maximum effective fighting force of the Navy during the war, separated into classes, was as follows:

Four battle ships of the first class, 1 battle ship of the second class, 2 armored cruisers, 6 coast-defense monitors, 1 armored ram, 12 protected cruisers, 3 unprotected cruisers, 18 gunboats, 1 dynamite cruiser, 11 torpedo boats; vessels of the old Navy, including monitors, 14. Auxiliary Navy: 11 auxiliary cruisers, 28 converted yachts, 27 converted tugs, 19 converted colliers, 15 revenue cutters, 4 light-house tenders, and 19 miscellaneous vessels).

Una parte de esta fuerza ya sabemos que acabó con la numerosa —formidable flota, dice— chatarra flotante española en Manila, aniquilando así el poder naval español en el océano Pacífico (thus annihilating the Spanish naval power in the Pacific Ocean).

Se ha logrado en apenas unas horas lo fundamental: España es sustituida por Estados Unidos como una potencia del Pacífico.

España pudo haberse ahorrado esta humillación si hubiera acordado con los mambises la independencia de Cuba. Los negocios españoles en la isla se hubieran mantenido incólumes y tal vez se hubieran incrementado. Unamuno había dicho que lo mejor que le podía pasar a España era que los cubanos ganaran. El capitalismo y la democracia —trataban ante todo de salvar la monarquía—, se hubieran disparado en la Península. Pero ni los políticos ni el pueblo de España estaban aptos para entender estas realidades. La prensa y el pueblo de ese país aplaudieron la guerra contra Estados Unidos, que para ellos era gente nula sin la experiencia militar secular del reino ibérico. Los yanquis demostraron una destreza muy superior en el manejo en el combate de la tecnología militar de vanguardia. Y actuaron con sagacidad y rapidez. Y tanto en el Pacífico como en el Caribe los yanquis gozaban de una ventaja decisiva: la logística. En el Caribe estaban cerca del campo de operaciones. Y si la flota de Dewey llegó de sorpresa a Manila fue porque se abasteció de carbón en Hong Kong —después de haberlo cargado en Hawái, que ya estaba anexada—, una posesión de Gran Bretaña, país que se había declarado falsamente neutral. Lo mismo ocurrió cuando el acorazado Oregón repostó en Perú o Chile. Todos esos países, los que eran potencias y los que no, habían abandonado a los mambises primero y abandonaron a los españoles después.

Cubanos: Filipinas existe.

Y existía.

Y era lo que de veras importaba.

Y no sólo porque convertía a los Estados Unidos en potencia del Pacífico, sino porque aparentemente todo había sido allí más fácil. A diferencia de Cuba, en Filipinas había muy pocas tropas españolas, que no dejaron de manifestar heroísmo. Y mientras que en Cuba había una guerra de independencia que había debilitado al Imperio español hasta el punto de convertirlo en presa rápida, y además un gobierno que querían ignorar pero que tuvieron que tener en cuenta al menos en Congreso, en Filipinas la lucha por la independencia era menos vigorosa y los rebeldes presididos por Emilio Aguinaldo, aunque habían declarado la independencia en 1897, no habían logrado ni la resistencia ni la fama que los de la isla: estaban lejos y eran enigmáticos. España se rindió rápidamente en Filipinas, pues no tenía ninguna posibilidad de enviar otra flota y otro ejército al otro lado del mundo. Y sabían lo que había en ese archipiélago. Cuba es homogénea, de cultura occidental, y dicen que el país más español de América Latina. Filipinas era y es un archipiélago multiétnico, y para nada occidental entonces, excepto por el catolicismo.

McKinley ha contado cómo, de rodillas una noche en la Casa Blanca, recibió una orden que consideró divina, para la cristianización de Filipinas.

Interesante, porque el catolicismo no sólo estaba ahí hacía tres siglos gracias a los españoles, sino que aún hoy sigue siendo la religión predominante, en esa área dominada por el budismo, el islamismo y otras confesiones.

He aquí el relato de la primera fase de este proceso de civilización, después de la victoria en Cavite, según el presidente:

Solo la reticencia a causar pérdidas innecesarias de vidas y propiedades evitó el asalto y la captura temprana de la ciudad, y con ello la ocupación militar absoluta de todo el grupo. Mientras tanto, los insurgentes habían reanudado las hostilidades activas suspendidas por la tregua inconclusa de diciembre de 1897. Sus fuerzas atacaron Manila por los lados norte y este, pero fueron impedidas por el almirante Dewey y el general Merrill de intentar un asalto. Era apropiado que todo lo que se hiciera en cuanto a operaciones decisivas en ese ámbito lo realizara solo el brazo fuerte de Estados Unidos. Obedeciendo el estricto precepto de la guerra que ordena la derrota del adversario y la extinción de su poder dondequiera que sea posible como el medio rápido y seguro para lograr la paz, la victoria dividida no era permisible, pues no se podía pensar en la partición de los derechos y responsabilidades que acompañan la imposición de una paz justa y ventajosa.

(Only reluctance to cause needless loss of life and property prevented the early storming and capture of the city, and there with the absolute military occupancy of the whole group. The insurgents meanwhile had resumed the active hostilities suspended by the uncompleted truce of December, 1897. Their forces invested Manila from the northern and eastern sides, but were constrained by Admiral Dewey and General Merrill from attempting an assault. It was fitting that whatever was to be done in the way of decisive operations in that quarter should be accomplished by the strong arm of the United States alone. Obeying the stern precept of war which enjoins the overcoming of the adversary and the extinction of his power wherever assailable as the speedy and sure means to win a peace, divided victory was not permissible, for no partition of the rights and responsibilities attending the enforcement of a just and advantageous peace could be thought of).

Los independentistas habían confiado en que los Estados Unidos intervendrían para ayudarlos a realizar la República de Filipinas proclamada un año antes. Según Aguinaldo, eso fue lo que el comodoro Dewey le había asegurado en Hong Kong mientras la flota se llenaba de carbón británico. Si Dewey mentía o no, cómo saberlo. Pero ya vemos cómo es el propio Dewey quien encabeza la guerra no contra los españoles sino contra los independentistas filipinos, que han sido traicionados. Para nada un error de Dewey: McKinley lo dice bien claro: no se podía pensar en la partición de los derechos y responsabilidades que acompañan la imposición de una paz justa y ventajosa. No se podía pensar en darle derechos al pueblo filipino representado por sus líderes. Traicionando la tradición libertaria de los norteamericanos, que al menos Cleveland había procurado respetar en el caso de Hawái, el país quedaba sometido por la fuerza y convertido en colonia. Y desde luego, la paz duró en llegar durante tres años, en los que los conquistadores mataron a no menos de 200 mil filipinos —algunos historiadores hablan de un millón o más—, y ejercieron la justicia en forma de tierra arrasada, una táctica que ya sabemos que era familiar al capitán McKinley bajo su general Sherman. Si se había hecho en Atlanta contra los propios, ¿por qué no en Manila contra esa gente incivilizada, que no recibía órdenes del Altísimo? El general Jacob Smith ordenó eliminar a cualquier filipino mayor de diez años. Y sobre las fosas comunes repletas de civiles —hay fotos—, se estableció una paz ventajosa, puesto que los intereses norteamericanos en Filipinas, que hasta entonces se limitaban al comercio, se multiplicaron por el archipiélago. A fin de cristianizar a esos indígenas, Estados Unidos hizo desaparecer el idioma español e implantó el inglés obligatorio en todas las escuelas.

Y por eso declara McKinley en el Tercer Mensaje:

El futuro gobierno de Filipinas reside en el Congreso de los Estados Unidos. Pocas responsabilidades más graves nos han sido confiadas. Si los aceptamos en un espíritu digno de nuestra raza y nuestras tradiciones, llega una gran oportunidad con ellos. Las islas yacen bajo el refugio de nuestra bandera. Son nuestros bajo todos los títulos de derecho y equidad.

(The future government of the Philippines rests with the Congress of the United States. Few graver responsibilities have ever been confided to us. If we accept them in a spirit worthy of our race and our traditions, a great opportunity comes with them. The islands lie under the shelter of our flag. They are ours by every title of law and equity).

Ya sabemos que una parte de la sociedad norteamericana interpreta esas tradiciones de otra manera y ha creado una muy digna aunque inútil Sociedad Antimperialista en Boston. El derecho de conquista les repugnaba al candidato presidencial Bryan, a un multimillonario, al escritor Mark Twain y a otros libertarios yanquis. Esa opinión es considerada por McKinley:

Se ha sugerido que podríamos renunciar a nuestra autoridad sobre las islas y, dándoles independencia, conservar un protectorado sobre ellas. Estoy seguro de que esta propuesta no será digna de atención seria. Tal arreglo implicaría desde el principio una cruel traición a la fe. Pondría a la mayoría pacífica y leal, que no pide nada más que aceptar nuestra autoridad, a merced de la minoría de insurgentes armados. Nos haría responsables de los actos de los líderes insurgentes y no nos daría poder para controlarlos. Nos encargaría la tarea de protegerlos unos contra otros y defenderlos de cualquier potencia extranjera con la que decidieran enfrentarse. En resumen, quitaría al Congreso de los Estados Unidos el poder de declarar la guerra y confiaría esa tremenda prerrogativa al líder tagalo del momento.

(The suggestion has been made that we could renounce our authority over the islands and, giving them independence, could retain a protectorate over them. This proposition will not be found, I am sure, worthy of your serious attention. Such an arrangement would involve at the outset a cruel breach of faith. It would place the peaceable and loyal majority, who ask nothing better than to accept our authority, at the mercy of the minority of armed insurgents. It would make us responsible for the acts of the insurgent leaders and give us no power to control them. It would charge us with the task of protecting them against each other and defending them against any foreign power with which they chose to quarrel. In short, it would take from the Congress of the United States the power of declaring war and vest that tremendous prerogative in the Tagal leader of the hour).

Obsérvese que el presidente rechaza incluso el protectorado para Filipinas. Que es justamente lo que tiene en mente para Cuba. Y lo que logrará mediante la fuerza, y la amenaza de más fuerza —según el esquema de Filipinas—, y muchísima hipocresía.

La guerra contra España tenía como objetivo convertir a Estados Unidos en potencia mundial, a costa de un imperio que llevaba un siglo de atraso con respecto a las demás potencias europeas y que había sido llevado a la ruina por los independentistas cubanos. En los cincuenta años anteriores el país había conquistado el Oeste eliminando a los indígenas y a los mexicanos, y ya habían anexionado a Hawái. El Pacífico era lo que importaba, porque allí se daba la batalla entre las potencias por la hegemonía mundial precisamente en ese medio siglo. En 1885 las potencias europeas habían acordado en Berlín repartirse África. Pero ya era tarea suficiente para esa etapa, nada menos que comerse un continente completo, así que no legislaron acerca del Pacífico, un área con poco territorio, excepto Filipinas y el inconquistable Japón. Ahora bien, ya en ese año 1885 Alemania, aprovechando el lapsus, intenta quitarle las Islas Carolinas a España. Finalmente, España prevalece gracias a la mediación del Papa, pero haciendo concesiones a Alemania para el comercio y el repostaje de carbón. Una vez que pierde Filipinas en 1898, España pierde cualquier posibilidad de conservar las Carolinas. Sin embargo, esas islas están ausentes del Tratado de París, por el que Estados Unidos compra la Filipinas ocupada.

Estados Unidos le cede pues gentilmente las Carolinas a… el Imperio Alemán.

Tras el intercambio de nuestro tratado de paz con España, Alemania adquirió las Islas Carolinas mediante compra, pagando por tanto 5.000.000 de dólares. Se han recibido garantías del Gobierno alemán de que los derechos de los misioneros y comerciantes estadounidenses allí serán respetados con consideración.

(Subsequent to the exchange of our peace treaty with Spain, Germany acquired the Caroline Islands by purchase, paying therefore $5,000,000. Assurances have been received from the German Government that the rights of American missionaries and traders there will be considerately observed).

Todas estas acciones en Filipinas para nada son consecuencias de la necesidad de libertar a Cuba, ni siquiera de la defensa de los intereses pecuniarios en la Isla, ni de la improvisación bajo presión de las circunstancias. En este tercer Mensaje al Congreso McKinley lo expresará con franqueza y precisión:

En esta época de feroz rivalidad entre naciones por el dominio del comercio, la doctrina de la evolución y la regla de la supervivencia del más apto deben ser tan inexorables en su funcionamiento como positivas en los resultados que logran.

(In this age of keen rivalry among nations for mastery in commerce, the doctrine of evolution and the rule of the survival of the fittest must be as inexorable in their operation as they are positive in the results they bring about).

Estados Unidos está en el club de los más aptos, con Gran Bretaña, Francia, Alemania, Austria y, secundariamente, Italia y Portugal. Darwinianamente deben imperar sobre el resto del mundo, por el propio bien del mundo. España se ha manifestado como no apta, incapaz de derrotar a unos rebeldes. Por lo tanto, debe ser excluida del club mediante la fuerza, y los pueblos que estaban bajo su imperio deben ser transferidos al nuevo imperio, para bien de todos.

Los pueblos aptos se reconocen entre sí, como deja claro en relación con el Imperio Alemán:

En todo lo que promete relaciones más estrechas de relaciones y comercio y una mejor comprensión entre dos razas que comparten tantas características, Alemania puede estar segura de la cooperación más cordial de este Gobierno y su pueblo. Podemos ser rivales en muchos caminos materiales, pero nuestra rivalidad debe ser generosa y abierta, siempre orientada a la obtención de mayores resultados y al avance mutuamente beneficioso de cada uno en la línea de sus adaptaciones especiales.

(In all that promises closer relations of intercourse and commerce and a better understanding between two races having so many traits in common, Germany can be assured of the most cordial cooperation of this Government and people. We may be rivals in many material paths, but our rivalry should be generous and open, ever aiming toward the attainment of larger results and the mutually beneficial advancement of each in the line of its especial adaptabilities).

Esa comprensión se extiende también al Imperio Japonés. Todavía las rivalidades de estos imperios están en sordina, pero cuando el reparto resulte insuficiente estallarán dos guerras mundiales con un total de 80 millones de muertos, en las que la república imperial norteamericana vencerá dos veces a Alemania y someterá mediante bombardeo nuclear a Japón. Las razas superiores son así.

El acuerdo bajo el cual se administraba Samoa resultó impracticable e inaceptable para todas las potencias implicadas. Retirarse del acuerdo y abandonar las islas a favor de Alemania y Gran Bretaña no sería compatible con nuestros intereses en el archipiélago. Renunciar a nuestros derechos en el puerto de Pago Pago, el mejor fondeadero del Pacífico, cuya ocupación había sido arrendada a Estados Unidos en 1878 por el primer tratado extranjero jamás concluido por Samoa, no debía considerarse ni en relación con las necesidades de nuestra Marina ni en los intereses de nuestro creciente comercio con Oriente. No podríamos haber considerado ninguna propuesta para la derogación del control tripartito que no nos confirmara en todos nuestros derechos y salvaguardara todos nuestros intereses nacionales en las islas.

(The arrangement under which Samoa was administered had proved impracticable and unacceptable to all the powers concerned. To withdraw from the agreement and abandon the islands to Germany and Great Britain would not be compatible with our interests in the archipelago. To relinquish our rights in the harbor of Pago Pago, the best anchorage in the Pacific, the occupancy of which had been leased to the United States in 1878 by the first foreign treaty ever concluded by Samoa, was not to be thought of either as regards the needs of our Navy or the interests of our growing commerce with the East. We could not have considered any proposition for the abrogation of the tripartite control which did not confirm us in all our rights and safeguard all our national interests in the islands).

Nuestras opiniones se recomendaron a sí mismas ante las demás potencias. Se concluyó un acuerdo satisfactorio entre los gobiernos de Alemania e Inglaterra, en virtud del cual Inglaterra se retiró de Samoa en vista de compensaciones en otras direcciones, y ambas potencias renunciaron a favor de los Estados Unidos a todos sus derechos y reclamaciones sobre y respecto a la parte del grupo situada al este del ciento setenta y uno grado de longitud oeste, abarcando las islas de Tutuila, Ofoo, Olosenga y Manua. Transmito al Senado, para su acción constitucional al respecto, una convención que, además de las disposiciones mencionadas, también nos garantiza los mismos privilegios y condiciones respecto al comercio y a los buques comerciales en todas las islas de Samoa que los que posee Alemania.

(Our views commended themselves to the other powers. A satisfactory arrangement was concluded between the Governments of Germany and of England, by virtue of which England retired from Samoa in view of compensations in other directions, and both powers renounced in favor of the United States all their rights and claims over and in respect to that portion of the group lying to the east of the one hundred and seventy-first degree of west longitude, embracing the islands of Tutuila, Ofoo, Olosenga, and Manua. I transmit to the Senate, for its constitutional action thereon, a convention, which besides the provisions above mentioned also guarantees us the same privileges and conditions in respect to commerce and commercial vessels in all of the islands of Samoa as those possessed by Germany).

Estados Unidos impera en Hawái, Filipinas, Guam, y parte de Samoa.

Es la potencia dominante en el Pacífico.

Y apenas empieza.

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