
El nombre de Sara Marta Fonseca fue, a inicios del siglo XXI, uno de los más repetidos en medios independientes cubanos. Aunque nació en la provincia Villa Clara, cerca del central azucarero “Carlos Baliño” del municipio Santo Domingo, hizo la mayor parte de su activismo en la capital, desde el periférico reparto Río Verde.
Provenía de una familia calificada por el régimen como “desafecta”. Aunque los hombres de su familia, entre ellos su padre y sus tíos, ayudaron a derrocar la dictadura del general Fulgencio Batista, Sara Marta no olvidaba una frase de su abuelo al escuchar uno de los primeros discursos de Fidel Castro: “Este hombre nos embarcó”. La familia consideraba al nuevo régimen una traición, que Cuba solo cambiaba de dictadura y que era la peor posible: una marxista.
Desde 2004, cuando la mujer se unió a la disidencia en el domicilio de su vecino, el pacifista Rigoberto Martínez Castillo, se mantuvo activísima. Fue vocera del Frente de Resistencia Cívica y Desobediencia Civil “Orlando Zapata Tamayo”, Dama de Blanco, bibliotecaria independiente, miembro del Movimiento Feminista Pro-Derechos Civiles Rosa Parks, Secretaria del Partido Pro-Derechos Humanos afiliado a la Fundación Sájarov, y fundadora del Frente Cívico y de Desobediencia Civil en Cuba, cuya idea se gestó en su casa.
Cuando le preguntaron cómo hacía para llevar tantas cosas al mismo tiempo contestó: “Con la ayuda de Dios, mi familia y los hermanos de lucha”[1]. Dios, familia y libertad; los principios conservadores estaban incrustados en sus palabras.
El hogar estaba conformado por su esposo Julio Ignacio León Pérez, que perdió su empleo por oponerse al castrismo, y dos hijos, entre ellos el rapero contestatario Julio León Fonseca.
La vida pública de Sara Marta, cristiana desde 1998 y bautizada en 2006, coincidió con la naciente blogosfera cubana, antecedente directo del boom de medios independientes a mediados de la segunda década del siglo XXI. Aquel espacio digital fue bien aprovechado por comunicadores no estatales para poner frente al mundo información de primera mano sobre el totalitarismo. Rompían por vez primera el monopolio estatal de la narrativa sobre la isla. Y exponían los rostros de los líderes que agitaban a la dictadura, entre ellos Sara Marta.
El blog Religión en Revolución escribió sobre ella:
Cuando los esbirros en Cuba se ensañan con una persona en la forma en que lo han hecho contra Sara Marta Fonseca Quevedo y su familia desde hace algunos meses, es porque la dedicación y valentía de esta joven, madre y cristiana comprometida erosiona el carcomido régimen dictatorial de la Isla[2].
Sara Marta probó su compromiso con la oposición pacífica en más de una ocasión. Como cuando el 28 de septiembre de 2008 la policía cerró su calle en un operativo comandado por el tristemente célebre oficial de la policía política que se hacía llamar Omar. Esperaban que Sara Marta no asistiera a una convocatoria en la casa del presidente de la organización opositora Línea Pacífica Democrática en Santiago de las Vegas. Sara Marta subió a la azotea de su casa y saltó por los techos hasta salir a otra calle[3]. Dejó en ridículo a los militares.
Las noticias sobre reiterados actos de repudio y cercos contra la activista se repetían desde la primera década del nuevo siglo. El pastor Mario Félix Lleonart Barroso testificó en las crónicas de su blog con cuánta violencia habían ido sobre su vivienda los simpatizantes del Socialismo lanzándole piedras y escupiendo toda clase de improperios y amenazas de muerte.
Es importante que esas turbas sepan que la hermana Sara no está sola. Que es una comprometida hija de Dios y que ponerle un dedo encima es ponérselo a Dios (por cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños a mí lo hicisteis, dice Mateo 25:31-46); y es ponérselo encima también a sus hermanos, muchos de los cuales lamentablemente aún no han despertado del letargo, pero que pueden hacerlo en cualquier instante, especialmente si se siguen suscitando actos tan viles y cobardes como los que han tenido lugar en los pasados días contra nuestra pequeña pero gigante hermana[4]
Otro blog anticastrista reportó en enero de 2011 que nuevas turbas habían cercado otra vez la modesta casa de Sara Marta y su familia, esta vez utilizando niños de una escuela primaria (elemental) local. “Los maestros de la escuela manipulan a sus estudiantes, menores de edad, por cierto, y los ‘educan’ en cómo ejercer la violencia contra disidentes”, contó[5].
Desde los posts de CubaOut, otra bitácora de aquella marejada digital, es posible reconstruir el ambiente opositor en el país, en tanto cubrió parte de la trayectoria y pesares de muchos opositores anónimos, y la de familias como la de Sara Marta, su esposo y su hijo.
El fortalecimiento de grupos disidentes y el alcance mediático de los blogs disidentes, provocó preocupación en el Estado. The Wall Street Journal se hizo eco de una escalada de represión nacional, aunque equivocadamente reportaba que el régimen parecía dejar atrás las llamadas detenciones “express”, tan frecuentes, pero de breve duración, que tenían el fin de desgastar al opositor.
El diario norteamericano describía a los disidentes cubanos como “implacables”, y a Sara Marta Fonseca, como “valiente defensora de la democracia”. Ella y su esposo permanecían en la cárcel desde el 24 de septiembre, cuando fueron brutalmente golpeados por militares vestidos de civil, mientras encabezaban una manifestación pacífica en el reparto Río Verde. El hijo había visto a su madre, y contó horrorizado a la prensa que su cuerpo estaba cubierto de moretones y se quejaba de una lesión en la columna vertebral. Temían que el régimen procesara judicialmente a la pareja, junto a otros 11 disidentes ya en espera de juicio[6].
En ese mismo período de alza represiva, Julio León Fonseca, hijo mayor del matrimonio, dijo a otro medio, en conversación telefónica, que su madre se había declarado en huelga de hambre, una forma común, aunque no menos peligrosa, que los presos políticos cubanos usan para llamar la atención de las autoridades sobre injustas condenas, tratos o condiciones[7].
Julio dijo que su madre solo estaba tomando líquidos que él mismo le llevaba en horarios específicos. El temor de un envenenamiento se sumaba a la carga del joven, de solo 22 años en aquel momento.
Ella se mantiene firme en su lucha. Le manda un fuerte abrazo a toda la oposición cubana y a la opinión pública internacional que está haciendo por ella, y [dice] que su lucha va a continuar dentro y fuera de la prisión.
Para ese momento llevaba 12 días detenida en la Cuarta Unidad del Cerro, en las calles Infanta y Manglar.
El joven detalló que al matrimonio le habían mandado a nombrar abogado, y le habían abierto un número de expediente judicial: 12-854-2011. Números, barras, punto. Los instructores del caso eran José Carlos Aguilera y el capitán David. Nombres sin rostro.
Debido a la huelga de hambre, el esposo de Sara Marta sufrió una hipoglicemia. Lo sacaron de la Unidad de la PNR de Santiago de las Vegas en estado crítico, para ingresarlo en la Sala de Penados del Hospital Militar Carlos J. Finlay. Allí aún se le notaban golpes en las rodillas y en la boca.
La presión mediática funcionó, y poco después Sara Marta y su esposo fueron liberados. En su casa estuvieron bajo reclusión domiciliar de facto: oficiales de la policía política se apostaban frente a la casa de Río Verde, para impedir la salida de la familia. El blog CubaOut publicó un video en el que era posible ver y escuchar cómo operaban los esbirros: palabras soeces, consignas socialistas, gestualidad violenta. Después de los ladridos, recibían alimentación especial de parte de la Jefatura, mientras el hambre campaba por la isla como un espectro[8].
Fuera de la celda, las primeras palabras de Sara Marta fueron de agradecimiento a Dios por la campaña que lanzó el Frente de Nacional de Resistencia Cívica, con su hijo Julio y el activista Eriberto Liranza Romero al frente. Reconocía así la importancia de la visibilidad como escudo, al tiempo que dejaba ver su fe. “Sepan que todo lo que nos ha pasado no nos hará claudicar”[9].
Y no lo dijo como un lugar común. A partir de su arresto, un grupo de activistas de la organización opositora Frente Nacional de Resistencia Cívica pactó celebrar el día 24 de cada mes acciones públicas no violentas en las calles de Cuba para exigir la libertad de los presos políticos[10]. En semanas, Sara Marta volvía a estar bajo custodia policial. Yendo hacia una de estas acciones, planeada en el habanero parque Martin Luther King, fue interceptada junto a otros activistas por la policía política antes de llegar a la intersección de las calles 23 y F, en El Vedado. Acabaron en la Cuarta Estación policial en el Cerro. Un ciclo de desgaste volvía a completarse. Protesta o intento de protesta, luego cárcel. Todos los detenidos fueron sometidos a interrogatorios y amenazas antes de liberarlos, relató Sara Marta, y explicó que aquella movilización tendría especial importancia por dedicarse a la memoria de Laura Pollán, exlíder de las Damas de Blanco (recordada también por evangélicos exiliados)[11].
La familia no se detuvo. Días después el hijo de Sara Marta, bajo el nombre artístico de Julitos, junto a otros artistas de música urbana, grababan en estudios caseros, clandestinos, canciones sobre el activista muerto en una huelga de hambre Orlando Zapata Tamayo y las Damas de Blanco. En los temas llamaban al pueblo cubano a unirse frente a la represión totalitaria[12].
Para lavar su rostro frente a la comunidad internacional, el castrismo aprovechó la proyectada visita del Papa Benedicto XVI para anunciar ante la ANPP el indulto de 2.900 presos, casi todos enfermos, ancianos, mujeres y jóvenes, así como 86 extranjeros de 25 países. Raúl Castro dijo que el indulto respondía a la solicitud de familiares de presos y de iglesias evangélicas y católica.
El presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, Elizardo Sánchez, calificó el indulto como “cosmético”, porque excarcelaba una ínfima fracción de los “70.000 u 80.000 que hay encarcelados en 200 prisiones y campos de prisioneros” por motivos políticos o la restrictiva legalidad socialista[13].
Irónicamente, el 26 de diciembre de 2011, dos días después del anuncio, Raúl Castro seguía deteniendo a activistas que reclamaban libertad para los presos políticos. En La Habana, Sara Marta y otras mujeres pidieron la libertad de Ivonne Malleza, Ignacio Martínez e Isabel Haydée, que habían protestado pacíficamente en el Parque de la Fraternidad el 30 de noviembre.
Al año siguiente las cosas no mejorarían. Al menos en dos ocasiones, en enero y junio, Sara Marta volvió a ser detenida. El bloguero Alfredo de Jesús Viso pidió a sus amigos “solidaridad con ella, con sus ancianos padres, que soportan cada día el acoso de turbas que gritan, ofenden, y amenazan a su hija”. La mujer llevaba días con decaimiento, producto del constante acoso, algo que le había impedido participar, como cada domingo, en las caminatas solidarias de las Damas de Blanco por la Quinta Avenida después de orar por la libertad de los presos políticos en la Iglesia Santa Rita[14].
Viso le había preguntado a la disidente si había visitado alguna institución de salud, todas en manos del Estado, a lo que ella contestó que era “entregarse”, una manera fácil de provocarle algún daño a su integridad física. En esos casos prefería acudir a opositores que eran profesionales de la salud, como los doctores Oscar Elías Biscet y Darsy Ferrer.
Estaba fresca en la memoria de los disidentes la suerte de Laura Pollán, que no salió viva de un hospital estatal y, se cree, fue asesinada por el castrismo. En los actos de repudio, recordó el bloguero, era común que los esbirros pincharan o arañaran a las disidentes, algo a lo que Sara Marta había estado sometida también. ¿Le inocularían algún virus mortal?
Sara Marta, el 8 de junio de 2012, fue convocada a participar, junto a los opositores José Daniel Ferrer y Jorge Luis García Antúnez, en un encuentro virtual con el Subcomité del Hemisferio Occidental del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta de los Estados Unidos. Querían exponer la situación del movimiento opositor, el activismo y pedir la solidaridad necesaria para su avance[15].
La Subsecretaria de Estado para el Hemisferio Occidental Roberta S. Jacobson declaró en la audiencia que estaba agradecida por la oportunidad de dialogar. A nombre de la administración Obama dijo que era importante otorgar a los cubanos las herramientas necesarias para determinar su propio futuro, independientemente del gobierno, y para ello la más efectiva es la creación de conexiones entre Cuba y el pueblo americano. Era el tiempo del fracasado “deshielo” raulista.
Durante el encuentro, los senadores Bob Menéndez y Marco Rubio pidieron explicaciones al gobierno estadounidense por la concesión de un visado a Mariela Castro, hija del gobernante cubano Raúl Castro. Jacobson había defendido la emisión de la visa en una audiencia en el Senado que acabó generando nuevas críticas hacia la apertura para con el castrismo. En ese contexto, Sara Marta fue una de las activistas que rechazó el acercamiento que, a la larga, únicamente oxigenó a la dictadura, sin avances en el respeto a los Derechos Humanos.
Otro elemento que distinguió el período fue el acceso a las redes sociales que, paulatinamente y con muchas trabas, lograban tener algunos activistas; y el uso político de esas plataformas. Sara Marta, por ejemplo, con la ayuda de blogueros como Viso, usó Twitter para revelar acciones y noticias sobre los activistas. Muchos mensajes terminaban en un “Dios te bendiga”.
Así quedó testimonio de acciones disidentes en el período, como la de la tarde del 11 de junio de 2012, cuando un grupo de opositores realizó una vigilia por la libertad de los presos políticos, luego de haber tenido una reunión con la directiva del Partido por los Derechos Humanos de Cuba. Después de la vigilia hicieron una caminata sobre las tres y media de la tarde por las calles de Río Verde. Participaron una docena de personas. Luis Ignacio León, Yanelis Cabrera, Bartolo Márquez, Ramón González, Rodolfo Ramón Ramírez, Julián Enríquez Martínez, Gorgi Echavarría, Máximo Roberto Fonseca, Marta Acevedo, Andreu López; también Sara Marta, su esposo y su hijo, quienes antes del año 2016 ya habían salido al exilio. Los nombres enlistados junto a ellos quizá no dicen mucho al lector, pero dan fe de un remanente de vergüenza y valentía entre los cubanos que no querían más el yugo rojo, con el liderazgo de una familia cristiana[16].
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Rodolfo Noda Ortega, “Entrevista a la opositora Sara Martha Fonseca Quevedo”, Rodolfo Noda Ortega (blog), 17 de noviembre de 2009, https://n9.cl/j98nj. ↑
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Religión en Revolución, “Impiedad en Cuba contra una joven mujer de confesión cristiano‑bautista y activista de Derechos Humanos”, Religión en Revolución, 21 de enero de 2011, https://n9.cl/mexu1. ↑
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Noda Ortega, “Entrevista a la opositora Sara Martha Fonseca Quevedo”. ↑
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Religión en Revolución, “Impiedad en Cuba contra una joven mujer de confesión cristiano‑bautista” ↑
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Aguaya, “Cómo ser violentos, desde la escuela”, Desarraigos provocados, 21 de enero de 2011, https://n9.cl/lmzmk. ↑
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Mary Anastasia O’Grady, “The Wall Street Journal América se hace eco de escalada represiva en Cuba”, CubaOut, 7 de octubre del 2011, https://n9.cl/737m0. ↑
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Roberto de Jesús Guerra Pérez, “#Cuba: Declaraciones del hijo de Sara Marta Fonseca Quevedo-Video”, Cuba Out, 7 de octubre de 2011, https://n9.cl/10tu8. ↑
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JCEdiciones, “Cuba: Esbirros frente a la casa de Sara Marta Fonseca para impedir protestas disidentes”, Cuba Out, 7 de octubre de 2011, https://n9.cl/03yxex. ↑
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JCEdiciones, “Palabras de Sara Marta Fonseca y Julio León Pérez tras su liberación”, Cuba Out. 8 de octubre de 2011, https://n9.cl/mwejz. ↑
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JCEdiciones, “Cuba: Opositores del Frente Nacional de Resistencia Cívica acuerdan manifestarse todos los días 24”, CubaOut, 25 de octubre de 2011, https://n9.cl/53t30w. ↑
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Ariel Pérez Lazo, “Recuerdan a Laura Pollán en iglesia metodista de Miami”, CubaNet, 17 de octubre de 2011, https://n9.cl/ppxn6. ↑
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JCEdiciones, “Cuba: Raperos contra la oposición”, Cuba Out, 27 de octubre de 2011, https://n9.cl/3ro9e. ↑
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Europa Press, “Cuba: La oposición cubana aplaude la liberación de 2 900 presos pero la tilda de ‘estética’ e ‘insuficiente’”, Europa Press Internacional, 24 de diciembre de 2011, https://n9.cl/gp0x2. ↑
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Alfredo de Jesús Viso, “Cuba: Preocupa el estado de salud de Sara Martha Fonseca”, Cuba Out, 4 de junio de 2012, https://n9.cl/ag0d1. ↑
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JCEdiciones, “Encuentro virtual entre opositores de la isla y senadores de Estados Unidos”, Cuba Out, 8 de junio de 2012, https://n9.cl/hylbah. ↑
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Alfredo Viso, “Cuba: Mensaje felicitación de Sara Marta Fonseca por el Día de los Padres”, CubaOut, 19 de junio de 2012, https://n9.cl/kmv1s. ↑
