
El Presidente Electo de la República de Cuba amanecerá el 21 de mayo en Baracoa, ciudad primada de la patria. Después de recibir el saludo de los lugareños, se dirigirá por carretera hasta Guantánamo, vía a Santiago. A las doce meridiano permanecerá solo y en silencio en el recinto del Mausoleo del Apóstol en Santa Ifigenia. A la salida se le incorporará el Vicepresidente Electo, y ambos abordarán el helicóptero blanco, azul y rojo que los conducirá por sobre las multitudes de Bayamo, Holguín y Las Tunas. El helicóptero descenderá en Guáimaro frente a la Sala de la Constitución, donde los mandatarios recibirán del Presidente del Tribunal Supremo sus documentos de investidura y la copia de la Carta Magna sobre la que han de jurar sus cargos. Acompañados del Magistrado, el helicóptero sobrevolará las capitales provinciales hasta Mantua, donde se le incorporará el Presidente de la Cámara de las Provincias y un representante de la Guardia Nacional, único órgano armado del país. En vuelo otra vez, la nave sobrevolará Pinar del Río y descenderá frente a la escalinata de la Universidad de La Habana, donde encontrarán a los Presidentes de las Cámaras de las Provincias, de los Representantes, y de los Servidores del Pueblo, y de las Oficinas de la Libertad. La Comitiva Nacional ascenderá hasta el Aula Magna donde permanecerán en silencio ante los restos de Félix Varela. Después de cantar el Himno, y seguidos por las autoridades de todas las creencias religiosas de la nación y de la sociedad civil, la comitiva se dirigirá al Capitolio, donde, a nivel de la calle, y rodeados por el público y por los legisladores nacionales y provinciales, verán y escucharán el arrebato de la Campana de la Demajagua llamando a la Libertad. En el silencio sucesivo, los Príncipes del Pueblo, una pareja de estudiantes de secundaria, le exigirá al Presidente el Juramento Con Todos y para el Bien de Todos. En la escalinata el Presidente presentará al Consejo de Ministros, y la Asamblea Nacional los ratificará. Una delegación de los prisioneros comunes amnistiados con motivo de la ceremonia sostendrá las Actas de Toma de Posesión que firmarán los funcionarios. Los delegados constituidos de la República no podrán subir al Capitolio ni abandonar sus alrededores mientras dure la Fiesta del Pueblo.
Jueves Santo, MMXI. (Texto publicado originalmente en La Hora de Cuba, versión impresa, número 1 de 2015)
